Glorioso día de rebelión (resumen de la película "El Caracazo")
¿Y si los locos somos nosotros?
Hace unos meses mi hermano me comentaba que un integrante
de un grupo musical al que él pertenece, le decía que ningún político servía. Y
se basaba en qué un amigo de él (acá empieza el chiste)
le había dicho que un familiar había visto reunidos a las afuera de una isla, que “no recordaba cuál en ese momento”, al difunto Presidente Hugo Chávez, y a Henrique Capriles jugando Dominó.
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le había dicho que un familiar había visto reunidos a las afuera de una isla, que “no recordaba cuál en ese momento”, al difunto Presidente Hugo Chávez, y a Henrique Capriles jugando Dominó.
Murió Hugo
Alguna vez leí que Adolf Hitler había sido el hombre más
importante del siglo XX; lo cual me pareció un exabrupto total, pues no podía
creer que se le pudiera llamar hombre importante a alguien que hubiese hecho
tanto daño. Luego aprendí que para ser importante, no importa lo malo o lo
bueno que hayas sido, sino lo lejos que hayan llegado, para bien o para mal,
tus ideas. (Sigo creyendo que Chaplin fue el más importante en esa época).
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Hace unos días me pregunte qué tan importante había
sido Chávez para el mundo, viendo que SNL (el programa humorístico más
importante de los últimos años en E.E.U.U. y el mundo; con más 40 años en el
aire y además admirado por muchos intelectuales mundiales por considerar que
hacen reflexionar al mundo a través del humor) le había dedicado uno de sus
polémicos Sketch; una canción en la voz de Justin Timberlake, en la cual entre
otras cosas, relataba el escenario donde el Presidente de Venezuela llamó diablo
a Bush. Casi paralelamente unos ciudadanos palestinos enarbolaron una foto de
Chávez frente a unos soldados israelitas, echándoles en cara y usando como arma
la imagen del líder de la izquierda, que eran “libres”.
¿Fue importante Hugo? Cuando tantas personas forman colas
interminables, solo para verlo cinco segundos en su urna. Mientras, por otro
lado, madres que vieron salir a sus hijos y, por ser víctimas del hampa, no
regresar, preguntan en un acto de rencor, totalmente aceptable, si le dieron la
misma importancia a la vida de sus hijos.
Hoy un niño en Palestina nace y se llama Hugo Rafael.
Mientras que a un padre venezolano, no simpatizante de esta revolución, lo que
menos le importaría sería el nombre de su hijo, aunque parezca loco; su
angustia parte desde el punto de no saber cuál pueda ser el futuro de su hijo.
No sé si será uno de los individuos más importantes de
toda la historia, lo que sí sé y estoy seguro es que su nombre no se le
olvidara al mundo muy fácilmente. Mucho menos si llegase a ganar Nicolás
Maduro, el próximo 14 de abril.
Hoy un joven venezolano se burla de Maduro por haber sido
chofer, y sus padres (en un acto totalmente negativo) lo apoyan y no lo
corrigen. Mi abuelo fue chofer y tengan por seguro que estoy muy orgulloso de
él. Juan Ravell, escritor del “Chigüire Bipolar”, expreso muy acertadamente
para mí, que cada vez que un opositor se burla del Presidente Encargado por
haber sido chofer, nace un voto Chavista. Así que el problema no es que haya
sido chofer, el problema está en aquellos que creen que ese es el problema.
José Ignacio Cabrujas en su Crónica “Fin de Mundo”
colocaba a Carlos Andrés Pérez como un ilusionista. Casi de igual manera
describió Gabriel García Márquez a Hugo Chávez en una crónica que escribió en
1999, luego de conocerlo en Cuba. Seamos nosotros los jueces.
Concluyo con que para mí, habría sido una verdadera
lástima nacer en el 2050 por ejemplo, y tener que haber leído todo lo que está
pasando en Wikipedia. Me siento afortunado por ser parte de esta historia,
porque no nací en la Alemania Nazi siendo judío o más específicamente siendo de
la familia Litten; tampoco en la Chile de Pinochet siendo uno de esos
aguerridos periodistas que lo enfrentaron; nací en la Venezuela de Hugo Rafael
Chávez Frías, y con fe en el venezolano, estoy preparado para vivir lo que
viene.
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